“De qué hablamos cuando hablamos de periodismo político”

 Por Sofía Pirola



“En el medio hay un hecho y distintas miradas” se escucha de la voz de Gisela Busaniche

en la apertura del programa “En el Medio” de Canal Encuentro.


¿El hombre puede estar fuera de lo político? ¿Qué es en definitiva el ámbito de lo político?

se pregunta Gisela Busaniche al comienzo del programa.


Ricardo Forster opina que “en principio todos los ciudadanos deberían participar del ámbito

político, pero que se ha transformado en una práctica cada vez más especializada”.


Maximiliano Montenegro habla del rol del periodista y dice que su tarea es “encontrar o decir

lo que el poder no quiere que se cuente”. Mientras, Reynaldo Sietecase afirma lo

siguiente “buscar y contar lo que el poder, tanto político como económico se empeña en no

mostrar”.


Julio Blanck editor jefe de Clarín se atreve a decir que el periodismo político es “el relato del

poder”. Pablo Llonto, por su parte, agrega que “generalmente la información política es la

que proviene tanto del poder ejecutivo como del poder legislativo y judicial” Él no está de

acuerdo con eso porque cree que “todos hacemos periodismo político, los que trabajamos

en la sección política o en otras secciones también, porque el periodista cumple un rol

político, consciente o inconscientemente tenemos un rol político en la sociedad”.


El periodismo político nace en 1789 en el contexto de la Revolución Francesa como una

forma de derribar a la monarquía y así instaurar un nuevo poder a través de la ideología

donde tenían como herramienta a la prensa para influir en la sociedad. En 1976 en

Argentina con la dictadura militar parte de la prensa que apoyaba, se amolda a las reglas y

directivas de información. Por el contrario, quienes se mantenían firmes y no aceptaban

dicho golpe y forma de hacer periodismo eran perseguidos, encarcelados y desaparecidos.


Teniendo en cuenta a la ideología y al rol del periodista, Fernando Laborda editor

en jefe de La Nación menciona que “El periodista es el primer filtro entre el hecho y el

público, porque es quien recorre la realidad y selecciona determinados hechos para

proponer su transformación en noticia”. Eduardo Aliverti, locutor y periodista, bajo la misma

línea afirma que por más que una editorial no lleve firma política y que en la radio dicha

firma sea la voz, en los grandes medios las columnas políticas no se pueden escribir en

base a una opinión contraria a la firma. Por lo tanto, dice que no se puede hablar de

periodismo independiente. Finalmente, María Seoane refiere a que “el terreno

de batalla de las empresas periodísticas son las cabezas de la gente, producen ideologías y

producen sentido, por eso son muy poderosas y deben estar reguladas por leyes que

garanticen la competencia, la pluralidad informativa y la libertad de expresión, que nunca es

un bien privado, es un bien público”.

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